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COP2019. Iniciando 2do año

SOBRE EL COACHING PERSONAL

Iniciamos nuestro segundo año en épocas del coronavirus, y la tradicional y divertida Jornada de Apertura se volvió virtual. Nos faltó naturaleza y nos sobraron ganas y creatividad para respetar, en la contingencia, nuestra promesa de comenzar con la práctica intensiva del Coaching de Equipos y del Coaching Personal.

HISTORICIDAD, FUNDAMENTOS Y PROFUNDIZACIÓN DE NUESTRO COACHING

Desde mi perspectiva de veintiún años de profesión, el marketing para "vender" o promover el coaching como una "herramienta" para el éxito personal o la ansiada felicidad lo reduce en sus alcances y nos reduce, y hasta degrada, en nuestra condición de seres pensantes reflexivos.

Hagamos un poco de historia. Allá por el año 2017 moviéndonos en la intuición y las ganas de profundizar y enriquecer nuestro coaching, nos acercamos a Humberto Gutiérrez Sotelo, continuidad y actualización del Núcleo Epistemológico Chileno iniciado por Francisco Varela y Humberto Maturana, y gestor de la Biología Social. Fue así que fuimos adentrándonos comprensivamente en la biología de la cual se nutrió el Dr Echeverría, como él mismo cita en su Ontología del Lenguaje, y fuimos concientizándonos de una cierta "simplificación" o reducción. Aunque no sabíamos aún de qué se trataba, cada noción que en nuestra formación como coaches habíamos aprendido comenzaba a desplegarse en una multidimensionalidad que no habíamos conocido. En la Biología Social, esas nociones se integraban sistémicamente y el Coaching que, empezábamos a vislumbrar, quedaba inserto en un marco comprensivo en el que adquiría notoria relevancia como contribución a la sociedad en la que vivimos, y no tan solo a lo individual.


DESDE DÓNDE NOS PENSAMOS A NOSOTROS

Vayamos al marco comprensivo que nos resulta la Biología Social, como planteamiento biológico sistémico evolutivo del vivir y el convivir humanos.

Nosotros, hombres y mujeres de este tiempo, devenimos, como familia ancestral, de un grupo de primates bípedos en el que, hace unos tres millones de años, empieza a darse un convivir centrado en el placer de hacer juntos, compartiendo alimentos y el cuidado de las crías. A esa dinámica convivencial que se fue conservando es lo que Humberto Gutiérrez llamó CONVIVIR SOCIAL, la emoción fundante es el AMOR que se constituye en acciones que configuran la aceptación espontánea. Esta modalidad es prelingüística. Luego y a partir de una serie de transformaciones neuroanatomofisiológicas ocurre el emerger de un lenguaje, y un tipo particular de lenguaje, el lenguaje recursivo. Evolutivamente devenimos Homo sapiens sapiens, seres capaces de pensar nuestro pensar.

En este punto cabe preguntarnos, desde la misma condición de la que hablamos, cómo estamos ejerciendo en este presente nuestra capacidad reflexiva en torno a las crisis que atravesamos no solo en lo individual, sino como planeta? En cuanto al convivir social del que devenimos y en el que aparemos en nuestra creatividad y singularidad, qué experiencias de convivir social estás o has experimentado? qué te pasa cuándo no te sentís aceptado o te ves necesitado de explicarte para que te acepten? te pasa solo a vos? te das cuenta de los alcances del marco comprensivo de la Biología Social? Cómo estamos viviendo y conviviendo? Durante siglos vivimos en una racionalidad que negaba o niega las emociones, negando nuestra condición e historicidad de seres corpoemocionales, comprendemos la reflexividad como una práctica que integra corpoemocionalidad y lenguaje de manera experiencial y nos posibilita indagarnos y dar con nuevas respuestas, o nos vamos en un pensar que nos piensa y nos deja en el reproducir viejas recetas?


El primer postulado de la Ontología del Lenguaje dice: interpretamos al ser humano como un ser lingüístico. Y ahí el cruce entre Biología Social y Coaching: el pensarnos a nosotros en nuestra historicidad evolutiva, la propia capacidad de indagar e indagarnos, nos permitió darnos cuenta que el coaching se trata de dar lugar a nuestra reflexividad!! Nada de herramienta, comprensión de nuestra naturaleza que nos permite sumergirnos en procesos que nos son propios.


DESDE DÓNDE PENSAR EL COACHING

Cuando alguien que no le está encontrando la vuelta a una situación que le preocupa, pide coaching lo que le proponemos es un espacio de reflexión compartida. El coaching ocurre, si es que ocurre, cuando la persona accede a una nueva comprensión. La mente está en la conducta. Que significa? que si habilitamos una nueva comprensión - mente encarnada - aparece una nueva coherencia y entonces, espontáneamente, una nueva disposición a la acción (nueva emoción). Si no hay nuevas acciones disponibles, revela que no hay nueva coherencia, y por tanto no hay coaching. La comprensión no es un "puede ser" del coachee, es un "Sí!!", es un "Ahhh", y su cambio en la coherencia lo expresa. Las acciones que tiene ahora a la mano no son fruto del pensar un diseño sino que emergen espontáneamente. Este es otro hallazgo que hemos hecho en la Biología Social. Hay coaching si hay nuevas comprensiónes, si el observador integró y se experimenta y lo observamos en una nueva coherencia. No es un saber o una cuestión intelectual, es un vivir. Estaba enojada con X. Lo hubiera echado. Cuando comprendí su dolor, me dieron ganar de abrazarlo. No es un pensar: qué hago? se trata de una disposición espontánea. Pensamos en términos de herramientas porque vivimos en la fragmentación, reproduciendo modelos, desconectados de los procesos en los que nos vamos constituyendo. El hacer preguntas del coach y cada uno de los haceres que se han vivido o traído como etapas, no son sino instancias en un proceso reflexivo, práctica refinada de nuestra condición evolutiva.

Operamos consistentemente desde nuestras comprensiones todo el tiempo, así operamos, si X "tiene la culpa", me enojo y lo echo. Y si lo que resulta de lo que venimos haciendo no es lo que quiero para mi vida, y me importa lo suficiente, tiene sentido que revise, que me revise en la forma en que me estoy planteando la situación comprensivamente. Entonces, reflexiono, me indago o pido coaching, que un otro me acompañe y desafíe en esa reflexión que, volviéndome hacia mí, hacia el observador que estoy siendo, me habilite nuevas comprensiones. Me importa? Quiero hacer una diferencia? Reconozco que de esto NO SÉ? Estoy dispuesto o dispuesta a dar a autoridad a un otro para que me muestre lo que no estoy viendo? El SÍ, sentido y consciente, resulta en apertura al aprendizaje. Sin apertura al aprendizaje y compromiso con sostenerme en lo nuevo que emerja, no hay posibilidad de coaching.

Ahora puedo mostrarte un modelo y ojo, que el modelo no te trague, siempre observador en primera persona, atento o atenta a la comprensión del fenómeno en el que te estás sumergiendo, que es propio.




Domesticados explicativos, estamos tan acostumbrados a la comodidad de las respuestas que nos llegan sino habernos formulado pregunta alguna, que necesitamos que nos digan "qué hay que hacer", cuáles son los pasos. Nosotros nos vamos a correr de esa comodidad que nos reduce, para operar desde la comprensión de nuestra naturaleza y de los procesos que nos son propios. Lo que sigue busca facilitar esa comprensión. No leas con la razón, hacete observador en primera persona y andá metiéndote en tus propias experiencias paralelamente a la lectura.

Te llama una amiga y te dice: ayudame, iba a una muestra de arte, y me perdí.

Qué le preguntarías?

Y no sigas leyedo, indagate: qué le preguntarías?

...

A dónde querés ir?

Y, dónde estás?

Y no has hecho curso alguno, es simplemente lo aprendido en la experiencia del vivir y el convivir. Hacer coaching no demanda recordar etapas sino conectarnos con lo propio vivido, estar en un pensar biologizado.

Ahora sí, desde la comprensión vamos a la síntesis o modelo

Situación Actual ................. Resultado a Crear

Lo observaste en la conversación que compartimos en la Jornada de Apertura, como coaches indagamos al coachee por lo que le importa que pase en su vida y luego sobre: cómo es ahora?, en qué estás?, qué te está pasando?, qué estás haciendo?. Y fíjense que no pregunto qué pasa? sino qué te pasa? vamos a la experiencia, es el observador. Nosotros hablamos del observador, sabemos que todos somos observadores diferentes pero, cuánto lo hemos integrado a la experiencia cotidiana?? cuánto estamos en el observador en primera persona? no hay un qué pasa, siempre un observador desde el que "el mundo" se constituye. No hay una realidad independiente del que observa. El "mundo" se va configurando en la forma en que nos movemos.

Entonces, si como coaches nuestra inquietud es promover un observador diferente,

pues invitaremos a explorar reflexivamente a través de preguntas para expandir y dar lugar a nuevas comprensiones en torno a la situación que el coachee trae. Indagaremos por toma de posición como la decisión y el compromiso del coachee en relación al cambio que quiere en su vida, como parte ir chequeando a lo largo de la conversación que esté presente y en contacto con lo propio.

Volviendo a la Jornada de Apertura y a la conversación de coaching personal, te invito a evocar. En un momento el coach desafía o invita a una reflexión en particular: qué tal si en vez de fantasear empezás a imaginar??. unos instantes de silencio del coachee, en la perplejidad quizás? Ahí la propuesta de una nueva comprensión. Ahí toca lo que vamos a distinguir como MEOLLO, eso que en el escuchar del coach está limitando al coachee. Lo traemos, lo ponemos sobre la mesa y le ofrecemos esa nueva comprensión. No los distingo dice el coachee, declara su ignorancia. Y querés aprender?? de nuevo el coach chequea la disposicón del coachee. Estamos a las puertas del aprendizaje. Si el coachee no valida lo que nosotros, como coaches traemos, si no le hace sentido, pues soltaremos nuestra mirada y continuaremos en la reflexión hasta que algo nuevo se configure o hasta que decidamos poner freno de mano.

Nuestro coaching entonces ocurre en la reflexividad, práctica inherente a nuestra condición evolutiva que requeriremos refinar, pero nada nuevo bajo el sol. Resulta de una forma de indagación, que nos requiere centrados y GENERANDO PREGUNTAS DESDE LO PROPIO QUE SE NOS VA CONFIGURANDO en el devenir de la conversación.

Como dice la antropóloga Rita Segato, coexisten en la actualidad dos proyectos: el de las cosas, que genera individualismo y el de los vínculos, que genera comunidad. Nuestro coaching, en el marco de una comprensión que nos mueve a la ética como un llamado desde nuestros orígenes a recuperar lo social en la convivencia, adscribe al proyecto de los vínculos, cualquiera sea el ámbito del quehacer humano.





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